El riesgo de estrés térmico, para una persona expuesta a un ambiente caluroso, depende de la producción de calor de su organismo como resultado de su actividad física y de las características del ambiente que le rodea, que condiciona el intercambio de calor entre el ambiente y su cuerpo. Cuando el calor generado por el organismo no puede ser emitido al ambiente, se acumula en el interior del cuerpo y la temperatura de éste tiende a aumentar, pudiendo producirse daños irreversibles.

Es por ello que los especialistas aconsejan a los EMPLEADORES informar y formar a los trabajadores sobre los riesgos que entraña el calor, de la misma forma es importante realizar monitoreos del Estrés Térmico para medir y hacer seguimiento a los riesgos generados tanto por la exposición al calor y al frío, cuidar la aclimatación, ventilación y temperatura del espacio de trabajo, facilitar la hidratación de los trabajadores, fomentar el uso de prendas que eviten la acumulación de calor, adaptar el ritmo y los horarios de trabajo y establecer pausas durante la jornada cuando se traten de puestos de mucha actividad física.

CLASIFICACIÓN
– Monitoreo Ocupacional – Estrés Térmico Por Frío.
– Monitoreo Ocupacional – Estrés Térmico Por Calor.


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