La Vigilancia de la Salud es uno de los instrumentos que utiliza la Medicina del Trabajo para controlar y hacer el seguimiento de la repercusión de las condiciones de trabajo sobre la salud de la población trabajadora.

 

La Vigilancia de la Salud es uno de los instrumentos que utiliza la Medicina del Trabajo para controlar y hacer el seguimiento de la repercusión de las condiciones de trabajo sobre la salud de la población trabajadora.

Como tal, es una técnica complementaria de las correspondientes a las disciplinas de Seguridad en el Trabajo, Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología Aplicada.

Consiste en la recogida sistemática y continua de datos acerca de un problema específico de salud; su análisis, interpretación y utilización en la planificación, ejecución y evaluación de programas de salud.

En el ámbito de la salud laboral, esta vigilancia se ejerce mediante la observación continuada de la distribución y tendencia de los fenómenos de interés que no son más que las condiciones de trabajo (factores de riesgo) y los efectos de los mismos sobre el trabajador (riesgos).

El término «Vigilancia de la Salud» engloba una serie de técnicas con objetivos y metodologías distintas. Existen dos tipos de objetivos: los individuales y los colectivos. Los primeros están relacionados con el sujeto que sufre el reconocimiento médico y los segundos con el grupo de trabajadores.


Los objetivos individuales de la Vigilancia de la Salud podemos resumirlos en tres:

• La detección precoz de las repercusiones de las condiciones de trabajo sobre la salud.

• La identificación de los trabajadores especialmente sensibles a ciertos riesgos.

• La adaptación del trabajo o la tarea al individuo.

La valoración colectiva de los resultados permite valorar el estado de salud de la empresa, dando respuesta a las preguntas:

• ¿Quién presenta alteraciones?

• ¿En qué lugar de la empresa?

• ¿Cuando aparecen o aparecieron?

Ello hace posible establecer las prioridades de actuación en materia preventiva, motivar la revisión de actuaciones en prevención en función de la aparición de datos en la población trabajadora y evaluar la eficacia del plan de prevención de riesgos laborales a través de la evolución del estado de salud del colectivo de trabajadores.

En resumen, la Vigilancia de la Salud nos ayuda a:

• Identificar los problemas: en sus dos dimensiones, la individual (detección precoz, trabajadores susceptibles, adaptación de la tarea) y la colectiva (diagnóstico de la situación y detección de nuevos riesgos).

• Planificar la acción preventiva: estableciendo las prioridades de actuación.

• Evaluar las medidas preventivas, es decir, la eficacia del plan de prevención favoreciendo el uso de los métodos de actuación más eficaces, así como sirviéndonos de alerta ante la existencia de lesiones que pueden estar produciéndose pese a la existencia de unas condiciones de trabajo en principio correctas.

Es evidente que la Vigilancia de la Salud no tiene sentido como instrumento aislado de prevención, sino que ha de integrarse en la Planificación de Prevención, recibiendo información y facilitándola a su vez a las otras áreas que constituyen dicha planificación (Seguridad en el Trabajo, Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología Aplicada).


0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *