En la actualidad no existe una vacuna para prevenir la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19). La mejor forma de prevenir la enfermedad es evitar la exposición a este virus. Sin embargo, como recordatorio, los CDC siempre recomiendan medidas preventivas cotidianas para ayudar a prevenir la propagación de enfermedades respiratorias. Estas medidas incluyen:

  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • Quedarse en casa si está enfermo.
  • Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar y luego botarlo a la basura.
  • Limpiar y desinfectar los objetos y las superficies que se tocan frecuentemente, usando un producto común de limpieza de uso doméstico en rociador o toallita.
  • Seguir las recomendaciones de los CDC sobre el uso de mascarillas.
    • Los CDC no han hecho recomendaciones para que las personas que no están enfermas usen mascarillas para protegerse de enfermedades respiratorias, incluso del COVID-19.
    • Las personas que presentan síntomas del COVID-19 deberían usar mascarillas para ayudar a prevenir la propagación de la enfermedad a los demás. El uso de mascarillas es también esencial para los trabajadores de la salud (en inglés) y las personas que cuidan de alguien en un entorno cerrado (en la casa o en un establecimiento de atención médica) (en inglés).
  • Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente después de ir al baño, antes de comer, y después de sonarse la nariz, toser o estornudar.
    • Si no cuenta con agua ni jabón, use un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol. Lávese las manos siempre con agua y jabón si están visiblemente sucias.

Para obtener información sobre la higiene de las manos, consulte el sitio web de los CDC sobre el lavado de las manos.

Para obtener información específica para el área de atención médica, consulte el sitio web de los CDC sobre la higiene de las manos en entornos de atención médica (en inglés).

Estos son hábitos cotidianos que pueden ayudar a prevenir la propagación de varios virus. Los CDC tienen directrices específicas para los viajeros (en inglés).

En general, los síntomas principales de las infecciones por coronavirus suelen ser:

  • Secreción y goteo nasal.
  • Tos.
  • Fatiga.
  • Dolor de garganta y de cabeza.
  • Fiebre.
  • Escalofríos y malestar general.
  • Dificultad para respirar (disnea)

En espectro clínico de este tipo de infecciones varía desde la ausencia de síntomas hasta síntomas respiratorios leves o agudos. Esta tipología suele cursar con tos, fiebre y dificultades respiratorias. Es frecuente que haya neumonía y, en el caso del MERS, también se pueden registrar síntomas gastrointestinales, en especial, diarrea.

Tal y como ocurre con el virus de la gripe, los síntomas más graves (y la mayor mortalidad) se registra tanto en personas mayores como en aquellos individuos con inmunodepresión o con enfermedades crónicas como diabetes, algunos tipos de cáncer o enfermedad pulmonar crónica. En casos extremos puede ocasionar insuficiencia respiratoria.


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